Cómo regular naturalmente los niveles de colesterol sanguíneos y minimizar el riesgo cardiovascular que suponen.

De todo lo comentado en los dos artículos anteriores y ante la presencia de factores de riesgo cardiovascular (más precisos que solamente tener niveles altos de Colesterol total o incluso altos niveles de triglicéridos o LDL) la estrategia nutricional que se propone:

1.- DIETA CON BAJA CARGA GLICÉMICA, baja en hidratos de carbono refinados, rica en grasas de calidad (omega 3) y rica en antioxidantes (frutas y verduras), para favorecer unos niveles bajos de Insulina circulante.

2.- MANTENERSE ACTIVO FÍSICAMENTE, que según han demostrado muchos estudios aumenta los niveles de HDL.

3.- EVITAR SITUACIONES DE ESTRÉS PROLONGADO O GENERAR ESTRATEGIAS DE GESTIÓN DEL ESTRÉS: para evitar riesgo inflamatorio vascular, así como mejorar la gestión de la insulina.

Esta triple estrategia, pero principalmente, la estrategia nutricional tendría que poner especial atención en realizar una cena con baja carga glicémica (no cereales, no tubérculos, no dulces, no alcohol) para evitar que la Insulina necesaria, que se segrega para gestionar este tipo de alimentos, interfiriera en la función hepática especialmente durante la noche.

azúcares

Estrategias especialmente interesantes para revertir de un modo rápido y eficiente la eventual presencia de factores de riesgo cardiovascular comentados anteriormente podrían ser:

1.- Dieta proteica (muy baja en carbohidratos durante 21 días, apoyando al hígado para desintoxicar durante todo el proceso).

2.- Ayuno (yo propondría, tres días de pre ayuno, de 4 a 6 días de ayuno tipo Buchinger y tres días de post ayuno para reiniciar la alimentación una dieta disociada baja en carbohidratos refinados, rica en carbohidratos complejos (fruta y verdura) y rica en grasas de calidad (Huevos ecológicos, carne y pescado de calidad y evitando grasas procesadas industrialmente).

3.- Todo ello acompañado, en la medida de lo posible de una pauta de actividad física aeróbica (por ejemplo, caminar a un paso ligero sin fatigarse, de dos a cinco horas semanales, en sesiones de no menos de 45 minutos).

Estas tres estrategias han demostrado su efectividad para normalizar no solo los niveles sanguíneos de Colesterol sino también el resto de factores de riesgo cardiovascular sin la necesidad de tomar medicamentos en un periodo de tiempo muy inferior al que necesitan determinados fármacos para normalizar “teóricamente” los niveles plasmáticos de Colesterol, pero aumentando otros factores de riesgo cardiovascular.

NOTA EXTRAÍDA DE LA WIKIPEDIA:

“…..No hay ningún estudio tipo causa-efecto realizado por científicos sin relación o sin haber sido financiados por las grandes farmacéuticas que demuestre que el colesterol es una causa relacionada con enfermedades cardiovasculares o aterosclerosis.;1,2

Es importante tener en cuenta que la inhibición de HMG-CoA reductasa por cualquier tipo de estatina tiene efectos secundarios no deseados. HMG-CoA reductasa es una enzima que forma parte de la ruta metabólica del ácido mevalónico, la cual es común para la síntesis de la Q10 en humanos, una coenzima imprescindible para la producción de energía en las mitocondrias.3,4.  Así, todas las estatinas consiguen inhibir la síntesis de colesterol, que ya de por sí no es recomendable, además se inhibe la síntesis de coenzima Q10, provocando una disminución de la energía necesaria para vivir, cuyos síntomas se manifiestan fundamentalmente en los tejidos con mayores requerimientos energéticos como son el músculo esquelético, el cerebro o los riñones, de ahí las dolencias, miopatías (dolores musculares de las extremidades) manifestadas por un porcentaje elevado de pacientes consumidores de estatinas.”

Referencias bibliográficas:

  1. Ravnskov U 2002. A hypothesis out-of-date: The diet–heart idea. Magle Stora Kyrkogata 9
  2. Ravnskov U 2002. Is atherosclerosis caused by high cholesterol? Q J Med;95:397e403.
  3. Mikael Turunen 2004. Metabolism and function of coenzyme Q. Biochimica et Biophysica Acta 1660 171–199.
  4. Catarina M. Quinzii and Michio Hirano 2010. Coenzyme Q and Mitochondrial Disease. Dev Disabil Res Rev. 16(2):183–188.

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Jesús Domínguez

Naturópata